El Manual de Almohada busca ingresar a Nicaragua y con él se fue Alita a conocer la tierra de Sandino y Ruben Darío un 20 de enero del 2009... Momentos de mucha conversación, risas y sobre todo filosofía acompañaron estas 48 horas en carretera...
La filosofía provenía por supuesto de algunas cabilaciones profundas de parte de Alita. Entre las mas destacadas y luego de que un señor casi nos quiebre el parabrisas al negarle limpiarnos el vidrio del carro, Alita dijo: "No entiendo, So ¿Por qué este señor no se busca un mejor trabajo que le garantice mas ingresos y sobre todo mas seguridad...? Es tan peligroso y ademas no creo que mucha gente le de plata...qué varas de maje, verdad? (¿¿¿????) Le comenté que hace unos 200 años un tal Carlos se había hecho exactamente la misma pregunta y que todavía nadie la ha logrado responder...Llegamos el martes ya tarde. Nos alojamos en El Colón, un hotel como dijo Alita "donde hasta Mauro y Ale Montiel se quedarían", cerca de las librerias donde tendríamos nuestras reuniones y sobre todo cerca de la "Casa de Doña Haydée"...mmmm! Buen quesillo y supongo que buen plato de verduras...(supongo porque a Alita no le dió "tiempo" de compartir ni media yuca!)
En la mañana conocimos a Sandino (ver foto adjunta), el nuevo Malecón Salvador Allende, y el Hiper (para hacerle caso al Doc, quien dice que siempre hay que ir a un Supermercado cuando uno viaja...).
Al día siguiente nos regresamos a Tiquicia, no sin antes pasar a conocer el Mercado de Masaya y hacer un flash-tour-sin-bajarse-del-carro por el antiguo pueblo de Granada... "donde ni una foto como evidencia me pude tomar!", se quejó Alita... Así que al pasar Rivas donde compramos los preciados quesillos, paramos lo mas cerca del Lago de Ometepe para tomarle unas cuantas fotos a Alita junto a los volcanes Ometepe y Concepción para que no se quedara con las ganas de rajarle a sus primos, primas, tías, tíos, abuelos, abuelas, amigos, vecinos y todo Barva...
Al llegar a la frontera, la segunda reflexión filosófica llegó: Luego de contarle que muchos Nicaragüenses indocumentados pasan por las montañas, caminando días y días, so pena de ser picados por culebras, sin casi nada de comida ni plata, se vuelve Alita con esa mirada sincera al mejor estilo de Waldo, se vuelve, y sonriendo me introduce a su pregunte diciendo: "Yo se que soy muy ignorante," Y luego agrega, " ¿pero por qué los nicaragüenses quieren tanto venir acá?" Y al explicarle la falta de oportunidades para trabajar arremata: "Entonces no sería mejor que ahorraran un poco para pagar los dólares que vale la visa y pasar por la frontera como nosotras, así es menos peligroso, no cree?...
Cómo hemos llegado a complicar tanto al mundo que lo simple se ha convertido hoy en lo tonto, y aquello que debiera ser obvio y evidente lo vemos mas bien como irracional y hasta absurdo...??
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