Sábado, ocho de la noche, Polideportivo San Francisco. Para cualquiera, este día fue uno más, un día más como todos los otros, talvez de baile, película, fiesta, y tantas otras formas de evadir lo importante. Pero para nosotros, los Summerhillianos, fue el día de gritos y suspiros, de responder aquella pregunta que una y otra vez nos habíamos hecho: Se podrá? Lo logrará? Valdrá la pena el esfuerzo de tantos y de tanto?
Una respuesta definitiva solo el tiempo la dará, pero lo que sí podemos saber hoy, es que vamos por buen camino, sí ha valido la pena, sí se puede lograr, y el que diga lo contrario, definitivamente no estuvo ahí para verlo con sus propios ojos.
Fuimos llegando poco a poco, de uno en uno, y de tres en tres pero al final, la barra dijo presente.
La afición Summerhilliana, comiéndose las uñas.
No lo veíamos llegar, "está en el vestidor", decían por ahí, "cuando salga no lo desconcentren", decían más allá. Así, al ser las 8pm y pisando fuerte una hermosa cancha blanca, apareció la figurita del Tillito. Un uniforme extrañamente disenado de miniseta y licra blanca en cuya espalda se leía San Antonio.
No se ve el número, pero destaca Tillo como el más espigado del grupo.
No es un deporte conocido, las reglas han cambiado, se han integrado futbol sala, futbol salón, y papifutbol en uno solo. Entró de cambio en el segundo tiempo. Logró rapidamente acoplarse al juego. Sus pases certeros, su disputa fuerte del balón, los movimientos precisos, una bola que no quiso entrar, y la madurez para enfrentar un partido dificil demuestra que nuestro Tillito estuvo a la altura , y esto sí, sin la experiencia que dan los años, pero con todo el futuro que respalda su niñez. Al finalizar el juego, fue felicitado por su entrenador, sus compañeros y por supuesto, por todos nosotros que estamos y estaremos siempre ahí para apoyarlo. Los que no pudieron hacerse presentes, pronto anunciaremos la fecha del próximo partido. Felicidades al Tillito!
VEALO CON SUS PROPIOS OJITOS!! (CLICK EN LA FLECHA)
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